Modificaciones ópticas y riesgos por el uso de lentes de contacto
Una córnea sana es indispensable para la correcta refracción de la luz. Cuando la queratitis altera el tejido corneal, los pacientes que ya padecen de miopía, hipermetropía o astigmatismo experimentan una distorsión visual severa que no se corrige con sus anteojos habituales. Además, quienes recurren a lentes de contacto para ver con claridad o para compensar desviaciones como el estrabismo presentan una mayor vulnerabilidad si no mantienen una higiene estricta. La superficie externa también puede verse comprometida de manera simultánea por un pterigión avanzado que desestabilice la película lagrimal, o bien, por traumatismos oculares directos que rompan la barrera epitelial e introduzcan patógenos al estroma corneal.