Coexistencia con otras patologías
La desviación de los ejes visuales puede ser el síntoma principal o una complicación secundaria. En pacientes que también enfrentan retinopatía diabética, degeneración macular o edema macular, el estrabismo puede pasar a segundo plano si no se realiza un tamizaje profundo. Asimismo, eventos externos como traumatismos oculares o la aparición de queratitis y pterigión pueden alterar la dinámica muscular, complicando el cuadro. Es crucial distinguir si el paciente presenta signos asociados como hemorragia ocular o infecciones oculares persistentes, como un orzuelo, que podrían enmascarar problemas de motilidad o indicar condiciones sistémicas subyacentes que afectan la estabilidad de ambos ojos.